El arte de encontrarnos:
Breve viaje por la historia de los saludos
Es una obsesión mía el mantener el saludo con mis conciudadanos, de cualquier manera, con la expresión que se me venga a la mente, con gesto sencillo, con una sonrisa, como sea, da igual. Pienso que ese arte de saludar al encontrarse o cruzarse con otra persona es síntoma de buena educación, de respeto, de cortesía, de convivencia... Reconozco que a veces no es factible, por una razón u otra, pero bueno, siempre cabe el aplicar la norma del "una, dos y tres..." veces que saludo, y si a la tercera no hay respuesta positiva, pues la situación es otra, es "harina de otro costal" y ya hay que tomar "otras medidas".





