Mi cabeza no para de darle vueltas a estas inundaciones que estamos viviendo y que tantos sentimientos, dolor, miedo y sufrimiento están generando sobre todo a los andaluces. No puedo dejar de pensar en todos aquellos que han sufrido desperfectos en sus casas y más aún en los que han tenido que dejarla de la noche a la mañana, como es el caso de los vecinos de Grazalema, Benaoján, etc...
En Villanueva Mesía, hemos sufrido también, sobre todo los días 5 y 6 de febrero, una importante crecida del rio Genil y sus arroyos, que ha afectado sobre todo a vecinos de la Calle Acera, del Río y Circunvalación, estando el pueblo prácticamente aislado, ya que el único acceso era por la carretera de Tocón. Nuestros vecinos de Huétor Tájar, tambien han sufrido lo suyo, en fin...
