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Las Nuevas Tecnologías avanzan que es una barbaridad e Internet cada vez se hace más presente en nuestras vidas, para lo bueno y para lo malo.
Los blogs han irrumpido en todo el mundo internáutico y el porche como no podía ser menos se pone en primera línea y no quiere quedarse atrás.
Este blog permite que el porche sea más participativo, un sitio en el que sea más fácil opinar, dejar un comentario o pegar aquello que simplemente se quiere compartir con los demás, con el único fin de mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo y de sus gentes.
El único límite serán las que imponen las más elementales normas de educación y cortesía, el resto es cosa de todos nosotros.
Entra pues con toda confianza y siéntate un ratito a charlar plácidamente en este tu porche.

Sin raíces no hay ramas, sin árboles no hay bosque.
¡Abajo las raíces, arriba las ramas!
Ubuntu.

Salu2 cordiales y pedal-pedal.
"Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo." EDUARDO GALEANO.

"Con el tiempo todo pasa. He visto, con algo de paciencia, a lo inolvidable volverse olvido, y a lo imprescindible sobrar". GABRIEL GARCIA MARQUEZ

"Cualquier objeto, por insignificante que parezca, tiene una historia que contar. Un mago o maga de las palabras solamente tiene que saber imaginarla y luego, contarla." AYES & LUIS

12 octubre, 2010

¡Hasta cuando!

Suspendidos por los padres

Los altercados en las gradas obligan a detener un buen número de encuentros de fútbol los fines de semana

NOTICIA DE CÉSAR GUISADO
Suspendidos por los padres
INNECESARIO. Un niño llora mientras el árbitro se ve obligado a dar explicaciones a varios padres, disconformes con el resultado del partido. CÉSAR GUISADO

El fútbol es uno de los deportes que moviliza a más familias cada fin de semana. Padres e hijos se preparan una vez termina el colegio para acudir a alguno de los cientos de partidos que llenan las instalaciones deportivas de Granada.
Son, generalmente, jornadas de distensión. De relajación. Aunque, a veces, el esparcimiento se torna en desastre cuando los árbitros se ven obligados a suspender los partidos por culpa de incidentes que en su mayor parte, se originan en la grada, ocupadas por directivos de clubes, compañeros de los jugadores y, sobre todo, familiares. Padres y cada vez más madres que ejercen una presión excesiva entre árbitros, monitores e hijos, alterando así el ritmo normal del partido.
Según las estadísticas, cada jornada se suspende en la provincia al menos un partido de fútbol base por culpa de actos violentos generados en la grada y que acaban trasladándose al terreno de juego.
«Lo normal», según nos explica Aurelio López, secretario de la Federación Granadina de Árbitros, «sería que todo ocurriera dentro del campo, pero no es así. La mayoría de las veces los altercados vienen desde la grada, promovidos, en parte, por  familiares que calientan el ambiente». Pese a ello, un árbitro de fútbol base, que por lo general no supera la veintena, «aguanta el tipo y deja que acaben los 90 minutos para no perjudicar a los equipos» señala Aurelio, quien a la vez reconoce que en ocasiones lo mejor es «acabar con el partido antes de tiempo si el árbitro ve que peligra su integridad física».
Para el responsable de prensa de la Federación Granadina de Fútbol, Fernando de Rafael, el problema puede venir dado por dos factores «principalmente por la frustración de unos padres que intentan que sus hijos sean profesionales del fútbol», explica, «hace tiempo leí que era más fácil llegar a ser director de Microsoft, que llegar a ser jugador profesional de fútbol». Y no anda desencaminado De Rafael. La Federación Andaluza de Fútbol, tiene registradas para este año 126.000 licencias de jugadores, desde categoría benjamín hasta sénior.

Las reglas del juego
En la LFP, que comprende la Primera y Segunda división, hay alrededor de 150 futbolistas andaluces, lo que refleja que tan sólo un 0.12% de los jugadores que hoy tienen ficha en algún equipo de fútbol base de Andalucía, llegará a ser un futbolista profesional y poder vivir algún día del deporte. «El otro factor, más importante si cabe», continúa Fernando «es el desconocimiento de las reglas de juego por parte de los padres quienes intentan sobreproteger a los hijos de la entrada dura del rival o de una decisión arbitral que no llegan a comprender, y es en estos casos cuando exceden sus limitaciones, llegando a intervenir de forma directa en el juego», concluye.
Por eso es necesario que los tutores entiendan que a estas edades, sea cual sea el deporte que practiquen sus hijos, los convierte únicamente en deportistas. El fútbol, como cualquier deporte, sólo reportará al que lo practica un hábito saludable y una experiencia, además de una serie de valores que serán adquiridos en el terreno de juego, si el entorno hace bien su trabajo.

27 septiembre, 2010

Mi jefe es demasiado blando.



Excelente artículo sobre el liderazgo aparecido en El País, en su sección Psicología. FRANCESC MIRALLES 27/06/2010

“Un empleado con un jefe blando debe hacer lo que su superior no hace: pedirle liderazgo y conseguir compromisos”

En el cliché del dirigente a temer se suele mostrar la personalidad autoritaria, que no atiende a razones y carga todas las culpas sobre sus subordinados. Sin embargo, ese no es el perfil más nocivo. Hay algo aún peor que tener un jefe exigente e inflexible: sufrir un líder blando que quiere contentar a todos y, por lo tanto, no toma decisiones ni es justo con sus empleados.
El diplomático resulta muy agradable al principio, pero cuando llegan los conflictos, su equipo queda indefenso debido a su falta de liderazgo. Detrás de su aparente moderación y timidez hay una persona que no se moja porque tiene miedo de equivocarse o de ganarse enemigos. Este perfil tan común en algunas empresas huye de los valores de la autoridad tradicional, pero a cambio ofrece más problemas que soluciones.

El líder clásico
“Los diplomáticos solo son útiles cuando hace buen tiempo. Cuando empieza a llover, se ahogan con cada gota”
(Charles de Gaulle)
Que hayamos superado el modelo de jefe déspota y jerárquico no significa que no debamos rescatar algunas de sus virtudes, ya que toda nave debe ser capitaneada si quiere llegar a puerto.
Según la recordada Mercè Sala, que dirigió Renfe y el metro de Barcelona, el líder clásico se caracteriza por la toma de decisiones y la resolución de problemas. Antepone las necesidades de la organización a las de los empleados y se apoya en determinadas reglas que hace cumplir a su equipo. En cierto modo, representa la autoridad patriarcal llevada al mundo de la empresa.
En el siglo XXI, en muchas organizaciones esta figura ha sido sustituida por el gestor sin carisma que hace su trabajo y rehúye los problemas. Muchos empleados se desesperan porque su jefe nunca se define e intenta quedar bien con todo el mundo, mientras se acumulan los problemas y las injusticias. Este líder blando puede acabar haciendo más daño que el líder duro y autoritario.
En su libro El encanto de Hamelín, Mercè Sala cuestiona así este tipo de liderazgo: “Cuando una organización está muy burocratizada existe la tendencia a no tomar decisiones por miedo a equivocarse. En esta clase de empresa ya no hay un líder que dirija, sino un administrador que sigue la normativa al pie de la letra y es incapaz de detectar los problemas. Por este motivo predomina la ineficacia. (...) Un líder de verdad debe tener el estómago fuerte; liderar no es un plato apto para aquellos que tienen miedo a equivocarse o a crearse enemigos; tampoco lo es para aquellos que necesitan pruebas definitivas antes de tomar una decisión”.
Los daños colaterales de esta clase de dirección son:
• Apatía de los empleados, que se sienten parte de una maquinaria gris donde todo funciona por inercia y cualquier propuesta caerá en saco roto.
• Frustración por la desidia de la empresa ante problemas que se podrían solucionar fácilmente y que se enquistan.
• Fricciones dentro del mismo equipo, que se ve obligado a autogestionarse, con lo que se imponen los caracteres más dominantes y, a menudo, tiránicos.
• Sentimiento de inutilidad y de pérdida de tiempo, lo que conduce a aplicar la ley del mínimo esfuerzo.

El líder blando
“Nunca se debe permitir que continúen los problemas para evitar un conflicto, puesto que no se evita, solo se retrasa por hacerse más grande” (Maquiavelo)
Las personas que trabajan en esta clase de entorno laboral se sienten desorientadas y sin motivación. Haciendo un símil con un equipo de fútbol, el entrenador blando sería aquel que no logra imponer una idea de juego, con lo que el equipo se arrastra por el campo a la espera de que un golpe de fortuna haga entrar la pelota. Quien no sabe “a qué juega” tampoco sabrá gestionar las diferencias entre los jugadores, con lo cual en el vestuario acaba mandando la mafia de los más fuertes. Resultado: fracaso asegurado para todos.
Sin recurrir al modelo autoritario, el liderazgo efectivo es el que ejerce el entrenador que dirige así a su equipo:
• Transmite unos objetivos comunes y un estilo claro que da identidad.
• Escucha a cada uno de los jugadores y se asegura de que entienden el funcionamiento del sistema. Aprovecha sus virtudes individuales para el juego colectivo.
• Actúa de juez ante cualquier conflicto que se desata en el grupo y procura que no salga del vestuario.
• Cuando uno de los jugadores es irrecuperable y lastra el rendimiento general, lo aparta para que no intoxique el tono general del equipo.
Pero si nos toca en suerte un líder blando tendremos que buscar cómo sobrevivir. El consultor especializado en recursos humanos Roberto Debayle sugiere lo siguiente ante el jefe que evita el conflicto a cualquier riesgo y no se moja: “Mi recomendación para un empleado con esta clase de jefe es que haga lo que su superior no hace: pedirle verbalmente el liderazgo que necesita y conseguir compromisos por escrito, si es una persona poco asertiva a la hora de dialogar”.
Si nos dirigimos a él o ella con tacto y nuestro discurso es razonable reaccionará con moderado agradecimiento, además de con cierta sorpresa. Dado que su principal preocupación es conservar el puesto, hará los movimientos necesarios para corregir los defectos de su gestión para poder proseguir su silencioso liderazgo.

Cinco jefes indeseables
“Es más temible un ejército de cien corderos guiado por un
león que un ejército de cien leones guiado por un cordero”
(Charles Maurice)
 La consultoría Otto Walter realizó hace unos años una encuesta entre más de 750 profesionales de nuestro país para que calificaran a sus directivos. Entre los modelos de líder más criticados estaban los siguientes:
1. El irrespetuoso y prepotente. Tiene los peores vicios del jefe tradicional. Es aquel que humilla a sus empleados en público, se expresa a gritos y es vanidoso. Esta clase de dirigente consigue mantener el orden, pero no inspira ni motiva a sus subordinados.
2. El que no escucha. Bastante común. No se puede dialogar con él o ella porque solo se escucha a sí mismo. A menudo vive las aportaciones de su equipo como un peligro para su gestión.
3. El que es incapaz de apoyar a su equipo. Por miedo o por falta de personalidad, da la espalda a sus empleados cuando los debe defender ante un superior o un cliente. Esta actitud crea un gran sentimiento de desazón en la plantilla.
4. El que se cierra en su despacho. No le gusta relacionarse con los empleados y, cuando habla, parece que lo haga en otro idioma. Vive en un mundo de cifras o abstractos objetivos, lejos de la realidad de su equipo.
5. El que no sabe lo que quiere. Depredador terrible para el equilibrio psicológico de su gente, el líder que cambia constantemente de opinión o no da instrucciones claras arrastra a los suyos hacia una deriva que es peor que el “ordeno y mando”.
Entre estos modelos negativos, aunque el primero parece el menos dañino, no se adecua en absoluto a las necesidades de nuestros tiempos, en los que los equipos necesitan maniobrar con creatividad y autonomía ante los cambios.
Pedro Padilla, que ha dirigido la corporación Televisión Azteca, hace al respecto la siguiente reflexión: “Más que duro o blando con sus empleados, deberíamos hablar del líder justo o injusto. No sirve de nada un líder blando, pero injusto; a la mayoría de los empleados no les importa que su líder sea duro, siempre que proceda con justicia y dé a cada uno lo que le corresponde”.
Tal vez ahí esté la clave: actuar con justicia y reconocer los méritos de los demás puede bastar para, una vez fijado el objetivo común, volar todos en la misma dirección.
Esa es una lección que no solo deberían aplicarse los jefes y jefas con asalariados. También los padres deben ejercer una autoridad motivadora e inteligente con sus hijos, por no hablar del difícil ejercicio de gobernarse cada uno. A la hora de ser justos y de detectar los problemas hay que empezar por uno mismo.

¿Sumisos o combativos?

“Padres, maestros y hombres de negocios han conspirado inconscientemente para producir un país de tímidos. En la infancia muchos padres censuran a los hijos que se atreven a defender sus derechos. Los maestros premian a los estudiantes que no discuten el sistema educativo y tratan con dureza a los que lo cuestionan. Todo empleado aprende, al empezar su carrera, que si protesta no es probable que reciba un aumento o un ascenso. Después, esta actitud se extiende a la vida familiar y social”. Herbert Fensterheim, No diga sí cuando quiera decir no.

Para líderes eficaces

1. Libros
• ‘No diga sí cuando quiera decir no’, de Herbert Fensterheim y Jean Baer (DeBolsillo).
• ‘El encanto de Hamelín’, de Mercè Sala (Alienta).
2. Películas
• ‘El club de los poetas muertos’, de Peter Weir (Walt Disney).
• ‘Los indiferentes’, de Francesco Maselli (CristalDFilm).
 

27 agosto, 2010

Fotos en vacaciones 4: Control del color.



Control del color.

Las vacaciones de verano nos dejan normalmente con recuerdos de calidez, luz y color, por lo que es esto lo que debes capturar en tus imágenes. Los paisajes que son verdes completamente en primer plano y con un cielo azul puede que resulten atractivos mientras estás ahí, pero raramente funcionan como fotografías. ¿Qué colores son más efectivos? A continuación te presentamos una guía de fotografía.    El rojo es un color cálido y dominante... incluso un pequeño toque de rojo en una imagen atraerá la atención. Puede ser la puerta roja de un edificio o una flor roja en un prado.
El azul es frío y relajante... a menudo parece que se desvanece en la imagen. El verde, el color de la naturaleza, es también un color relajante. Los azules y verdes realmente brillantes pueden funcionar por sí solos. Sin embargo, los tonos más pálidos se complementan mejor con los rojos y amarillos.
El amarillo es un color brillante y llamativo... el amarillo puro no se ve a menudo en la naturaleza: los tonos de este color a menudo tienden al naranja o al verde.
El marrón es el color de la tierra y las plantas leñosas... funciona muy bien como marco para otros colores, pero raramente proporciona una imagen atractiva cuando se usa como tono principal.

Y finalmente… Asegúrate siempre de que llevas pilas de repuesto ( o el cargador de la batería) y una tarjeta de memoria de repuesto para que puedas continuar con las capturas. 
 
Es muy fácil olvidarse del lugar en el que se tomaron las fotografías, pero esto se puede solucionar fácilmente con la función de anotación sonora de muchos modelos PowerShot e IXUS. Por eso, no importa hacia dónde te dirijas este verano, recuerda llevar tu cámara Canon contigo y capturar imágenes sensacionales.

Fotos en vacaciones 3: Tiempo bien empleado.



Tiempo bien empleado


Cuando ves un sujeto fotogénico, siempre existe la tentación de empezar a hacer fotos inmediatamente. Esto es una buena idea si la escena cambia con rapidez, como un colorido desfile en el centro de la ciudad, por ejemplo. Realiza unas cuantas fotografías rápidamente, mientras tengas la oportunidad.
Sin embargo, si el sujeto es estático y dispones de tiempo, pasea durante unos minutos a su alrededor para obtener el mejor punto de vista. Puede que la posición estratégica más obvia no ofrezca la imagen más interesante. 
 
El uso de un sujeto en primer plano para dirigir la vista al sujeto principal puede dar una fuerte sensación de profundidad a la imagen. Intenta encuadrar el sujeto con las ramas de un árbol, por ejemplo, o a través de un arco. Puede que se trate de clichés fotográficos, pero pueden funcionar si no abusas de ellos.

No hagas todas las fotografías al nivel del ojo, puedes obtener imágenes más interesantes con la cámara desde abajo o desde arriba. 
 
Ambas pueden ser muy efectivas, ya que muestran perspectivas que no se aprecian normalmente. Realizar una fotografía desde una pared proporcionará a veces una imagen diferente, pero no pases por alto las oportunidades de realizar fotografías desde la ventana de un hotel o desde la azotea de un restaurante.
Si tienes tiempo, haz fotografías del mismo sujeto desde diferentes puntos de vista. Algunas tendrán más éxito que otras, y no siempre serán las que tú esperabas.

Fotos en vacaciones 2: El arte de la Arquitectura.



El arte de la arquitectura.

Los edificios son sujetos fascinantes para las fotografías. La mayoría de los países tienen su propio estilo arquitectónico, por lo que cada viaje que realizas abre interesantes posibilidades para tu cámara.

Los edificios modernos se fotografían mejor con un tiempo soleado, ya que la luz potencia su elegante diseño y los ángulos definidos. Los edificios antiguos quedan mejor con la cálida luz del sol a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Esto realzará el color y la textura de la mampostería.
Un problema con el que te enfrentarás al fotografiar edificios es el de las "verticales convergentes". Esto ocurre cuando inclinas tu cámara hacia arriba para incluir la parte superior de un edificio alto. 
  Parece que los costados del edificio se inclinen hacia dentro. Si quieres evitarlo, colócate más atrás para que puedas incluir todo el edificio sin inclinar la cámara. Sin embargo, si esto no es posible, colócate más cerca e inclina la cámara hacia arriba aún más. Esto aumentará el efecto de las verticales convergentes, lo que dará impacto a la imagen.

Atención a los detalles Cuando visites nuevos lugares, es muy fácil dejarse llevar por las vistas principales y perder los detalles. 
 
Una pequeña escultura encima de una puerta de entrada o un primer plano de una flor en un prado pueden capturar el espíritu de un lugar con la misma eficacia que una fotografía panorámica. La mejor solución, por supuesto, es hacer ambos tipos de fotografía, pero esto no es siempre posible si sólo dispones de un tiempo limitado. 
 
Con experiencia y buen ojo para la fotografía, podrás ver las oportunidades y capturar las mejores imágenes con tan sólo unas exposiciones. Es sólo cuestión de tiempo... y mucha práctica.

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