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Las Nuevas Tecnologías avanzan que es una barbaridad e Internet cada vez se hace más presente en nuestras vidas, para lo bueno y para lo malo.

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El único límite serán las que imponen las más elementales normas de educación y cortesía, el resto es cosa de todos nosotros.
Entra pues con toda confianza y siéntate un ratito a charlar plácidamente en este tu porche.
Salu2 cordiales y pedal-pedal.


jueves, noviembre 02, 2017

Al revolver de la esquina, Antonio Machado, Don Antonio.


Los poemas de Campos de Castilla nos hablan de un Antonio Machado diferente, enfrentado a la realidad descarnada que le muestran las áridas tierras de Castilla. Nace aquí un poeta nuevo que ensalza en sus versos la cultura popular.
La Saeta
¿Quién me presta una escalera,
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?
Saeta popular
¡Oh la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero,
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!
***
A un olmo seco
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
***
A orillas del Duero
Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día.
Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,
buscando los recodos de sombra, lentamente.
A trechos me paraba para enjugar mi frente
y dar algún respiro al pecho jadeante;
o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante
y hacia la mano diestra vencido y apoyado
en un bastón, a guisa de pastoril cayado,
trepaba por los cerros que habitan las rapaces
aves de altura, hollando las hierbas montaraces
de fuerte olor a romero, tomillo, salvia, espliego.
Sobre los agrios campos caía un sol de fuego.
Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo
cruzaba solitario el puro azul del cielo.
Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo,
y una redonda loma cual recamado escudo,
y cárdenos alcores sobre la parda tierra
harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra,
las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero
para formar la corva ballesta de un arquero
en torno a Soria. Soria es una barbacana,
hacia Aragón, que tiene la torre castellana.
Veía el horizonte cerrado por colinas
oscuras, coronadas de robles y de encinas;
desnudos peñascales, algún humilde prado
donde el merino pace y el toro, arrodillado
sobre la hierba, rumia; las márgenes de río
lucir sus verdes álamos al claro sol de estío,
y, silenciosamente, lejanos pasajeros,
¡tan diminutos! carros, jinetes y arrieros,
cruzar el largo puente, y bajo las arcadas
de piedra ensombrecerse las aguas plateadas
del Duero.
El Duero cruza el corazón de roble
de Iberia y de Castilla.
¡Oh, tierra triste y noble,
la de los altos llanos y yermos y roquedas,
de campos sin arados, regatos ni arboledas;
decrépitas ciudades, caminos sin mesones,
y atónitos palurdos sin danzas ni canciones
que aún van, abandonando el mortecino hogar,
como tus largos ríos, Castilla, hacia la mar!
Castilla miserable, ayer dominadora,
envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora.
¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada
recuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada?
Todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira;
cambian la mar y el monte y el ojo que los mira.
¿Pasó? Sobre sus campos aún el fantasma yerta
de un pueblo que ponía a Dios sobre la guerra.
La madre en otro tiempo fecunda en capitanes,
madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes.
Castilla no es aquella tan generosa un día,
cuando Myo Cid Rodrigo el de Vivar volvía,
ufano de su nueva fortuna, y su opulencia,
a regalar a Alfonso los huertos de Valencia;
o que, tras la aventura que acreditó sus bríos,
pedía la conquista de los inmensos ríos
indianos a la corte, la madre de soldados,
guerreros y adalides que han de tornar, cargados
de plata y oro, a España, en regios galeones,
para la presa cuervos, para la lid leones.
Filósofos nutridos de sopa de convento
contemplan impasibles el amplio firmamento;
y si les llega en sueños, como un rumor distante,
clamor de mercaderes de muelles de Levante,
no acudirán siquiera a preguntar ¿qué pasa?
Y ya la guerra ha abierto las puertas de su casa.
Castilla miserable, ayer dominadora,
envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora.
El sol va declinando. De la ciudad lejana
me llega un armonioso tañido de campana,
ya irán a su rosario las enlutadas viejas.
De entre las peñas salen dos lindas comadrejas;
me miran y se alejan, huyendo, y aparecen
de nuevo, ¡tan curiosas!… Los campos se obscurecen.
Hacia el camino blanco está el mesón abierto
al campo ensombrecido y al pedregal desierto.
***
Campos de Soria
Es la tierra de Soria árida y fría.
Por las colinas y las sierras calvas,
verdes pradillos, cerros cenicientos,
la primavera pasa
dejando entre las hierbas olorosas
sus diminutas margaritas blancas.
La tierra no revive, el campo sueña.
Al empezar abril está nevada
la espalda del Moncayo;
el caminante lleva en su bufanda
envueltos cuello y boca, y los pastores
pasan cubiertos con sus luengas capas.
II 
Las tierras labrantías,
como retazos de estameñas pardas,
el huertecillo, el abejar, los trozos
de verde obscuro en que el merino pasta,
entre plomizos peñascales, siembran
el sueño alegre de infantil Arcadia.
En los chopos lejanos del camino,
parecen humear las yertas ramas
como un glauco vapor las nuevas hojas
y en las quiebras de valles y barrancas
blanquean los zarzales florecidos,
y brotan las violetas perfumadas.
III 
Es el campo undulado, y los caminos
ya ocultan los viajeros que cabalgan
en pardos borriquillos,
ya al fondo de la tarde arrebolada
elevan las plebeyas figurillas,
que el lienzo de oro del ocaso manchan.
Mas si trepáis a un cerro y veis el campo
desde los picos donde habita el águila,
son tornasoles de carmín y acero,
llanos plomizos, lomas plateadas,
circuidos por montes de violeta,
con las cumbres de nieve sonrosado.
IV 
¡Las figuras del campo sobre el cielo!
Dos lentos bueyes aran
en un alcor, cuando el otoño empieza,
y entre las negras testas doblegadas
bajo el pesado yugo,
pende un cesto de juncos y retama,
que es la cuna de un niño;
y tras la yunta marcha
un hombre que se inclina hacia la tierra,
y una mujer que en las abiertas zanjas
arroja la semilla.
Bajo una nube de carmín y llama,
en el oro fluido y verdinoso
del poniente, las sombras se agigantan.
V
La nieve. En el mesón al campo abierto
se ve el hogar donde la leña humea
y la olla al hervir borbollonea.
El cierzo corre por el campo yerto,
alborotando en blancos torbellinos
la nieve silenciosa.
La nieve sobre el campo y los caminos,
cayendo está como sobre una fosa.
Un viejo acurrucado tiembla y tose
cerca del fuego; su mechón de lana
la vieja hila, y una niña cose
verde ribete a su estameña grana.
Padres los viejos son de un arriero
que caminó sobre la blanca tierra,
y una noche perdió ruta y sendero,
y se enterró en las nieves de la sierra.
En torno al fuego hay un lugar vacío
y en la frente del viejo, de hosco ceño,
como un tachón sombrío
tal el golpe de un hacha sobre un leño.
La vieja mira al campo, cual si oyera
pasos sobre la nieve. Nadie pasa.
Desierta la vecina carretera,
desierto el campo en torno de la casa.
La niña piensa que en los verdes prados
ha de correr con otras doncellitas
en los días azules y dorados,
cuando crecen las blancas margaritas.
VI
¡Soria fría, Soria pura,
cabeza de Extremadura,
con su castillo guerrero
arruinado, sobre el Duero;
con sus murallas roídas
y sus casas denegridas!
¡Muerta ciudad de señores
soldados o cazadores;
de portales con escudos
de cien linajes hidalgos,
y de famélicos galgos,
de galgos flacos y agudos,
que pululan
por las sórdidas callejas,
y a la medianoche ululan,
cuando graznan las cornejas!
¡Soria fría! La campana
de la Audiencia da la una.
Soria, ciudad castellana
¡tan bella! bajo la luna.
VII 
¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, obscuros encinares,
ariscos pedregales, calvas sierras,
caminos blancos y álamos del río,
tardes de Soria, mística y guerrera,
hoy siento por vosotros, en el fondo
del corazón, tristeza,
tristeza que es amor! ¡Campos de Soria
donde parece que las rocas sueñan,
conmigo vais! ¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas!…
VIII 
He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra.
Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.
¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!
IX
¡Oh, sí! Conmigo vais, campos de Soria,
tardes tranquilas, montes de violeta,
alamedas del río, verde sueño
del suelo gris y de la parda tierra,
agria melancolía
de la ciudad decrépita.
Me habéis llegado al alma,
¿o acaso estabais en el fondo de ella?
¡Gentes del alto llano numantino
que a Dios guardáis como cristianas viejas,
que el sol de España os llene
de alegría, de luz y de riqueza!
***
Los olivos
¡Viejos olivos sedientos
bajo el claro sol del día,
olivares polvorientos
del campo de Andahicía!
¡El campo andaluz, peinado
por el sol canicular,
de loma en loma rayado
de olivar y de olivar!
Son las tierras
soleadas,
anchas lomas, lueñes sierras
de olivares recamadas.
Mil senderos. Con sus machos,
abrumados de capachos,
van gañanes y arrieros.
¡De la venta del camino
a la puerta, soplan vino
trabucaires bandoleros!
¡Olivares y olivares
de loma en loma prendidos
cual bordados alamares!
¡Olivares coloridos
de una tarde anaranjada;
olivares rebruñidos
bajo la luna argentada!
¡Olivares centellados
en las tardes cenicientas,
bajo los cielos preñados
de tormentas!…
Olivares, Dios os dé
los eneros
de aguaceros,
los agostos de agua al pie,
los vientos primaverales,
vuestras flores racimadas;
y las lluvias otoñales
vuestras olivas moradas.
Olivar, por cien caminos,
tus olivitas irán
caminando a cien molinos.
Ya darán
trabajo en las alquerías
a gañanes y braceros,
¡oh buenas frentes sombrías
bajo los anchos sombreros!…
¡Olivar y olivareros,
bosque y raza,
campo y plaza
de los fieles al terruño
y al arado y al molino,
de los que muestran el puño
al destino,
los benditos labradores,
los bandidos caballeros,
los señores
devotos y matuteros!…
¡Ciudades y caseríos
en la margen de los ríos,
en los pliegues de la sierra!…
¡Venga Dios a los hogares
y a las almas de esta tierra
de olivares y olivares!
II 
A dos leguas de Úbeda, la Torre
de Pero Gil, bajo este sol de fuego,
triste burgo de España. El coche rueda
entre grises olivos polvorientos.
Allá, el castillo heroico.
En la plaza, mendigos y chicuelos:
una orgía de harapos…
Pasamos frente al atrio del convento
de la Misericordia.
¡Los blancos muros, los cipreses negros!
¡Agria melancolía
como asperón de hierro
que raspa el corazón! ¡Amurallada
piedad, erguida en este basurero!…
Esta casa de Dios, decid hermanos,
esta casa de Dios, ¿qué guarda dentro?
Y ese pálido joven,
asombrado y atento,
que parece mirarnos con la boca,
será el loco del pueblo,
de quien se dice: es Lucas,
Blas o Ginés, el tonto que tenemos.
Seguimos. Olivares. Los olivos
están en flor. El carricoche lento,
al paso de dos pencos matalones,
camina hacia Peal. Campos ubérrimos.
La tierra da lo suyo; el sol trabaja;
el hombre es para el suelo:
genera, siembra y labra
y su fatiga unce la tierra al cielo.
Nosotros enturbiamos
la fuente de la vida, el sol primero,
con nuestros ojos tristes,
con nuestro amargo rezo,
con nuestra mano ociosa,
con nuestro pensamiento
se engendra en el pecado,
se vive en el dolor. ¡Dios está lejos!
Esta piedad erguida
sobre este burgo sórdido, sobre este basurero,
esta casa de Dios, decid, oh santos
cañones de von Kluck, ¿qué guarda dentro?

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martes, octubre 31, 2017

Si no quieres ser como ellos, ¡¡¡lee!!!


Hoy me he topado, como en tantas otras ocasiones, con un párrafo de esos que me calan, no sé el porqué, pero sí que me llega hasta lo más adentro. Será porque expresa pensamientos coincidentes, sentimientos idénticos. Es hermoso encontrarse reflejado en lo que cuenta otra persona, saber que hay alguien más en el universo, aunque no lo conozcas, con el que conectas y que expresa con escogidas palabras y de una forma tal, que dices eso de: ¡Igualico que yo!

Y sin más demora y para que no se pierda, al menos de momento, pego ese pensamiento, con el cual me identifico, sin más...
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"Si no quieres ser como ellos, ¡¡¡lee!!!

Puede que nuestra salvación esté en los libros, en los de historia y en el resto. Si visitásemos más a menudo librerías y bibliotecas quizás las cosas fuesen de otra manera. Ojalá todos pasásemos más tiempo con un libro en las manos, seguro que expresaríamos nuestras opiniones con más calma, conocimiento y cordura."

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¡No me digáis que no es bonico! Una verdad como la copa de un pino.

lunes, agosto 28, 2017

12 canciones con mensaje ambiental para el verano

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Numerosos artistas internacionales demuestran en sus temas musicales su preocupación por el medio ambiente.

La canción del verano también puede tener un contenido ecológico. En todos los estilos, épocas y lugares, el medio ambiente está presente en gran cantidad de temas musicales. La degradación de la naturaleza, la contaminación, el reciclaje o el futuro del planeta han inspirado a músicos muy diversos, que han demostrado su preocupación por su entorno. Este artículo ofrece una selección de 12 canciones con mensaje ambiental para el verano.


1 y 2. Heal the World y Earth Song (Michael Jackson)
La canción del verano también puede tener un contenido ecológico
Sus temas y su personal forma de bailar hicieron de Michael Jackson uno de los principales iconos de la música pop de todos los tiempos. En 1991 publicó 'Heal the World' (Cura al mundo), un llamamiento para hacer del planeta un lugar mejor en todos los aspectos. Cuatro años después lanzó 'Earth Song' (Canción de la Tierra), donde se muestra más críticopor la destrucción del mundo causada por los seres humanos.

3. Don't Go Near the Water (The Beach Boys)
Además de sus temas más conocidos y comerciales que hicieron ineludible la relación entre verano, playa y surf, la banda californiana The Beach Boys compuso también varias canciones con mensaje ambiental. Es el caso de 'Don't Go Near the Water' (No vayas cerca del agua), que denunciaba en 1971 la contaminación de los océanos y los ríos, además de las amenazas a la vida en la Tierra.

4. ¿Dónde jugarán los niños? (Maná)
El amor es el tema principal de las canciones del grupo mexicano Maná, pero no solo por las relaciones de pareja, sino también por el medio ambiente. Lo demuestran con títulos como '¿Dónde jugarán los niños?', de 1992, y también con su activismo ecológico. Sus integrantes crearon en 1995 la Fundación Selva Negra para financiar diversos proyectos ambientales, como la protección de la tortuga marina, y por la que han recibido diversos premios.

5. What a wonderful world (Louis Armstrong)
Es el mensaje optimista y de esperanza, cantado por una de las voces de jazz más carismáticas de la historia, la del también trompetista estadounidense Louis Armstrong. Su 'What a wonderful world' (Qué maravilloso mundo), de 1967, recuerda la belleza de nuestro entorno y los colores de la naturaleza, y destaca la amistad o el futuro encarnado en el lloro de los recién nacidos.

6. The 3 R's (Jack Johnson)
Jack Johnson es un cantautor de folk rock que compuso en 2006 'The 3 R's' (Las tres erres). Su objetivo es aprovechar su estilo melódico y pegadizo para concienciar a los niños sobre la importancia de asumir el conocido lema del ecologismo: "Reducir, reutilizar y reciclar".

7. Mercy Mercy Me (The Ecology) (Marvin Gaye)
El cantante de soul Marvin Gaye lanzó en 1971 'Mercy Mercy Me (The Ecology)' (Ten misericordia de mí. La Ecología) para denunciar algunos de los principales impactos ambientales que sufre el planeta, como la contaminación, la extinción de los animales o la superpoblación.

8. Big Yellow Taxi (Joni Mitchell)
La cantautora de folk canadiense Joni Mitchell grabó en 1970 'Big Yellow Taxi' (Gran taxi amarillo). El tema muestra la preocupación ambiental de su autora ante la transformación del entorno, con frases míticas como "pavimentaron el paraíso para poner un parking".

9. Oceans (Pearl Jam)
La banda de Seattle Pearl Jam utiliza su característico estilo de rock alternativo para enseñar en varios de sus canciones su preocupación por la naturaleza. El tema 'Oceans' (Océanos), de 1991, trata sobre esta parte del planeta. Las ganancias de su venta en Internet se donaron a una de las ONG ambientales más importantes del mundo, Conservation International (CI).

10. Entre salitre y sudor (Duncan Dhu)
El grupo donostiarra Duncan Dhu recuerda en su canción de 1989 'Entre salitre y sudor' la caza de ballenas que llevó a la desaparición de estos cetáceos de la costa del Cantábrico.

11. Kyoto Now (Bad Religion)
La banda de punk rock estadounidense Bad Religion lanza en gran parte de sus trabajos mensajes de denuncia y concienciación por la destrucción del planeta. 'Kyoto Now' (Kioto ahora), de 2002, es un tema de apoyo al movimiento estudiantil de igual nombre. Sus integrantes defienden el Protocolo de Kioto, cuyo objetivo es la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero implicados en el cambio climático, y que Estados Unidos no se comprometió a cumplir.

12. Ready to Fall (Rise Against)
Rise Against es una banda estadounidense de hardcore punk que incluye en muchos de sus canciones el medio ambiente y la necesidad de protegerlo. En 'Ready to Fall' (Preparados para caer), de 2006, denuncia la destrucción del planeta, pero al final del tema, su cantante, Tim McIlrath, da un mensaje de esperanza: "Cada acción tiene una reacción. Nosotros tenemos un planeta y una oportunidad".

Mi Sangrilhá

Mi Sangrilhá
Mi amiga Ayes Tortosa dice que este es su Sangrilhá, yo me sumo a esa idea y me declaro habitante entusiasta de ese mundo.