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PASA Y SIÉNTATE EN MI PORCHE, DESCANSA Y CHARLA UN RATO CONMIGO...
Las Nuevas Tecnologías avanzan que es una barbaridad e Internet cada vez se hace más presente en nuestras vidas, para lo bueno y para lo malo.

Los blogs han irrumpido en todo el mundo internáutico y el porche como no podía ser menos se pone en primera línea y no quiere quedarse atrás.
Este blog permite que el porche sea más participativo, un sitio en el que sea más fácil opinar, dejar un comentario o pegar aquello que simplemente se quiere compartir con los demás, con el único fin de mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo y de sus gentes.
El único límite serán las que imponen las más elementales normas de educación y cortesía, el resto es cosa de todos nosotros.
Entra pues con toda confianza y siéntate un ratito a charlar plácidamente en este tu porche.

Sin raíces no hay ramas, sin áboles no hay bosque.
¡Abajo las raíces, arriba las ramas!
Ubuntu.
Salu2 cordiales y pedal-pedal.


jueves, julio 16, 2015

Ding dong, suena la campana.

Acabo de leer este artículo de Elvira Lindo que titula "No me quieras tanto" y que viene a tratar de la realidad que nos ha impuesto el abuso y dependencia del móvil que de una forma u otra, todos estamos sufriendo.
Y es que cuando suena la campanilla del mensajito avisando de que acaba de entrar en el móvil, nos entra un desasosiego, un come come en el cuerpo, que nos hace imposible ignorarlo y es como si una mano misteriosa nos atrayera irremediablemente hacia el aparatito, nos captura y nos atrapa en sus redes sin ningún apaño.

Aquí está el artículo, que sin más copio y pego a continuación...
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"De un tiempo a esta parte quedo con personas que, en realidad, no tienen un gran interés en charlar conmigo. Esto podría minar mi autoestima pero una suerte de optimismo insensato me lleva a pensar que amar y no hacer ni puto caso pueden ser compatibles. 
Yo sé que esas personas que no muestran mucho interés en hablar conmigo me quieren. Si no fuera así, entendámonos, no quedaría con ellas. Esas personas me escriben mensajes rebosantes de cariño: por e-mail, por sms, por Whatsapp, por Facebook, por activa y por pasiva. Y en esos mensajes hay frases tan apasionadas que parecen extraídas de un bolero. Son frases que antes en España no se decían pero que, ahora, gracias a la revitalización del género epistolar propiciado por las nuevas tecnologías, están en auge. Esas personas me dicen que me adoran. Que me adoran y que cuentan los días para verme. Que cuentan los días y que me quieren. Que me quieren y que nos va a faltar tiempo en una cena para contarme todo lo que me tienen que contar. Que nos va a faltar tiempo y que están deseando conocer mi opinión. Que desean conocer mi opinión y que nadie como yo para compartir este y otro secreto. ¿Y por qué? Porque soy adorable. Eso me dicen. El mundo de la tecnología ha bolerizado el género epistolar. Ha generalizado el lenguaje de las postales románticas y ahora lo que toca es escribirse con palabras de novios antiguos de los años cuarenta. 
Y, aunque yo soy de esa generación en la que si tus padres te decían "te quiero" es porque o se iban a morir ellos o te ibas a morir tú, tengo el corazón débil y, cuando una persona me pide una cita con palabras tan melosas, soy incapaz de no creerme un poco la pasión que sienten hacia mí. Esas personas son las que te reciben con los brazos abiertos en un restaurante, te dan un beso apretado y unen sus pechos sin pudor contra tus pechos, por no hablar de otras partes que también entran en contacto, en estos abrazos actuales; sean hombres o mujeres los que intervengan en ellos. Esas personas son las que acto seguido de desdoblar la servilleta y ponerla sobre sus piernas, sacan el móvil del bolso o de la chaqueta y lo colocan al lado del plato. Esas personas de las que hablo, las mismas que me adoran por escrito, suelen tener un iPhone o una Blackberry, a través de los cuales me escriben a mí esos deliciosos mensajes. El problema es que mientras están conmigo no renuncian a comunicarse con terceras personas. Con un ojo me miran a mí, que estoy situada a la izquierda, por ejemplo, y por el rabillo del otro, miran a su querido aparatito. Suena una campanilla. Les ha entrado un mensaje. Lo leen tan rápido que casi no lo noto. Entonces, sonríen. Sonríen como si alguien les hubiera contado un secreto, o algo picante, o como si les acabara de llegar una información crucial. Pero, desde luego, no sonríen por la conversación que tiene lugar en la mesa. Esas personas, las mismas que, con desesperación, anhelaban verte, te dicen, perdona, perdona un momentito, y se ponen a teclear un mensajito con un solo dedo. Qué dedo más rápido tienen esas personas. Es un dedo entrenado para escribir como si a uno le hubieran amputado la mano izquierda. Una vez terminado el mensaje la conversación continúa. Continúa hasta que vuelve a sonar de nuevo la campanilla: el amante, el amigo, el jefe, el cómplice, el plasta, ha contestado. Nueva sonrisa de esas personas que nos quieren tanto. Y como poco a poco van perdiendo la vergüenza, toman el iPhone o la Blackberry con las dos manos y teclean entonces con los dos pulgares. Qué maravilla de pulgares. Parece que han ido a una academia de mecanografía con pulgares para iPhones. Viene el camarero a tomar nota de la comanda y como las personas que tanto me quieren están ya apoyadas en el plato escribiendo a velocidad de vértigo mensajes tan apasionados, imagino, como los que me pusieron a mí, soy yo la que encarga el vino, el picoteo del principio y, si se me ha informado antes, el plato elegido por las personas que tanto deseaban este encuentro. 
No siempre una se siente ignorada, en lo absoluto. Hay ocasiones en las que los dueños de la Blackberry o el iPhone te hacen partícipe de los mensajes recibidos, y tú puedes aportar algo en las contestaciones. A veces se trata de los amantes y entonces ya vives con excitación delegada. Ha habido ocasiones en las que las personas que me quieren se intercambian fotos con dichos amantes. No fotos a lo Scarlett Johansson, porque no son horas. Imagino que ese tipo de instantáneas de corte más íntimo las dejan para cuando están encerrados en el cuarto de baño de su hogar, mientras sus maridos o sus mujeres están acostando a los niños. 
El móvil ha supuesto una revolución en el universo de la infidelidad. Quiero decir con esto que no soy uno de esos espíritus rancios que discuten las ventajas que para muchos ciudadan@s ha supuesto la irrupción de la nueva telefonía. Solamente quisiera expresar el desconcierto que me produce el que personas que tanto me adoran y desean compartir una hora y media de mesa y mantel conmigo no sean capaces de olvidarse del puto móvil durante un tiempo ridículo de sus hiperconectadas vidas. Que lo comprendo todo, sí, ¡que yo también tengo iPhone!, pero que lo dejo metido en el bolso. Joé."

Conociendo Barbate y alrededores


Unos días por Barbate y la costa gaditana, han posibilitado conocer parte de esta bella zona andaluza y que ahora resumo en diferentes rutas cara al recuerdo futuro y por si a alguien le pudiera interesar:

Tómbolo de Trafalgar
1. Ruta del Tómbolo de Trafalgar y de los Caños de Meca.
Una ruta veraniega para disfrutar del paisaje costero gaditano.
Comienza la ruta en el parking de acceso al tómbolo de Trafalgar, ya que no se puede pasar con coche.
El primer tramo es por la carretera asfaltada que conduce hasta el Faro de Trafalgar y que va atravesando el tómbolo (accidente geográfico sedimentario, como por ejemplo una barra, que forma una estrecha lengua de tierra entre una isla o una gran roca alejada de la costa y tierra firme, o entre dos islas o grandes rocas) hasta llegar a la base del mismo.
Rodeamos el faro disfrutando de unas hermosas vistas del Atlántico, de la costa de Zahora y la de Caños de la Meca.
Impresiona pensar que muy cerquita de este lugar tuvo lugar la batalla de Trafalgar en donde españoles y franceses se batieron el cobre con la armada británica y en la que tantas criaturas desaparecieron bajo las aguas del mar. Aconsejo la lectura del panel informativo allí existente y que resume muy acertadamente lo acontecido en aquella batalla.
Descendemos desde el faro por una plataforma de madera que nos conduce a la misma línea de la costa. Otro panel informativo nos pone al día de los interesantes fenómenos geológicos que se dan en esta zona.
Hacia la Cala del Varadero de los Caños de Meca
Es el momento de descalzarse y continuar caminando descalzos disfrutando de la suave arena que allí existe y que nos regala un estupendo masaje en los pies.
Tomamos dirección Caños de la Meca pasando por diversas playas y calas, lo que nos posibilita también el darnos un buen baño si nos apetece.
Llegados a los Caños de la Meca, continuamos hasta la playa de Castillejo, zona de baños y de barros, para cerrar aquí nuestra ruta subiendo hasta la calle principal-carretera de los Caños de la Meca.
Volvemos por la carretera CA-2141, adoptando las medidas oportunas de precaución hasta el parking, nuestro punto de partida, cerrando el recorrido y dando por concluida nuestra ruta.
Ver y descargar el track de la ruta aquí>>>

2. Ruta del Tajo del Acantilado en el P.N. de La Breña:
Barbate es la población centro del Parque Natural de La Breña y de las Marismas de Barbate.
Son dos espacios diferenciados que ofrecen un conjunto de recorridos muy interesantes de conocer de esta zona de la provincia gaditana.

Mirador del Tajo
En esta ocasión describimos la ruta conocida como Sendero del Acantilado y que partiendo de Barbate llega hasta los Caños de Meca pasando por la Atalaya del Tajo.
Se parte desde Barbate y tomamos dirección el puerto, en el que se encuentra el Punto de Información del mencionado Parque Natural. Se recomienda la visita ya que es un lugar ideal para hacerse una idea de la riqueza ecológica y paisajística de este parque, en el que aparte de su belleza guarda un tesoro natural muy necesitado de proteger: el camaleón.
Salimos del Punto de Información y nos dirigimos hacia el oeste, tomando un carril de tierra que transcurre entre pinos, retamas, cornicabras y la típica vegetación costera mediterráneo-atlántica. La espléndida playa de la Hierbabuena va quedando a nuestra izquierda.
El carril desaparece para convertirse en sendero arenoso que sube constantemente de forma suave, adentrándose en el corazón de un frondoso pinar para más arriba volver a convertirse en un amplio carril que nos lleva hasta los Caños de Meca.
Encontramos diversos indicadores de posición y distancia que vienen muy bien y que nos ayudan a movernos por este espacio.
Después de ascender por una rampa sin gran dificultad, llegamos hasta la Atalaya o Torre del Tajo o del Acantilado, una interesante fortificación muy bien conservada que formaba parte del sistema defensivo y que anunciaba a los posibles "moros en la costa".

Playa de la Hierbabuena
Desde este punto podemos seguir unos kilómetros más hasta la población de los Caños de la Meca o, como fue nuestro caso, volver por el mismo camino hasta Barbate, no sin antes disfrutar de un buen baño en la espectacular playa de la Hierbabuena, algo que recomendamos encarecidamente.
Ver y descargar el track de la ruta aquí>>>

3. Visita al Museo del Atún de la conservera La Chanca:
Había oído hablar del atún rojo del almadraba. Soy un apasionado del atún, ya que me gusta saborearlo de todas las formas posibles y uno de los alicientes de Barbate y todos estos pueblos costeros es poder disfrutar de tan exquisito plato.
Por ello, tenía especial interés en visitar el Museo del Atún. Esta actividad la recomendamos encarecidamente si queremos hacernos una buena idea de lo que el atún es para Barbate y para toda esta zona de Cádiz.

Museo del Atún de conservas La Chanca en Barbate
La entrada cuesta 5 euros e incluye visita guiada al museo, asistencia al despiece de un atún o ronqueo en vivo y en directo y una degustación de diferentes tipos de atún.
Si se desea también se puede adquirir diferentes conservas y tipos de atún, tanto en aceite como salado (mojama)
Personalmente fue muy interesante y aclaró muchos conceptos sobre la cultura y gastronomía del atún, de tal forma que una vez más tuve que decir aquello de que "todos los días son de aprender".

4. Ruta por Chipiona:
Desde Barbate a Chipiona en coche para patear y disfrutar de esta preciosa localidad que conocía de oídas y que superó ampliamente las expectativas que tenía. Preciosa Chipiona, excelentes sus playas, simpáticas y amabilísimas sus gentes.

Santuario de la Virgen de Regla en Chipiona
Accedemos a Chipiona por la A-480 y cogemos dirección al puerto en donde existe un amplio aparcamiento en el que podemos dejar el coche.
Desde este punto tomamos el paseo marítimo que bordea la Playa de la Cruz del Mar y que pasa junto al castillo de Chipiona.
Seguimos el paseo junto a la playa hasta llegar al imponente y majestuoso Faro de Chipiona, lugar en el que es fácil ver a multitud de pescadores y disfrutar de amistosas y chispeantes charlas con ellos. Este es un punto estupendo para disfrutar de bellas y espectaculares panorámicas: A la derecha, Los corrales marinos y la mencionada playa de la Cruz del Mar; a la izquierda la inmensa Playa de las Canteras con el Santuario de la Virgen de Regla al fondo.
Seguimos por el paseo marítimo que bordea la playa de las Canteras hasta el Santuario de estilo neogótico que bien vale la pena visitar y que da cobijo a la patrona de Chipiona.

La vuelta al centro de Chipiona se hace por amplias calles y avenidas paralelas al mar, para al final sumergirse en barrios castizos y populares en las que las calles se estrechan y retuercen caprichosamente, y en las que es fácil encontrarse grandes bodegas y minúsculos bares que ofrecen excelentes vinos de moscatel y platos típicos en los que el jamón y el pescado son omnipresentes, y en las que la gracia y el desparpajo gaditano ponen el simpático toque de humor a este popular paseo.

Mausoleo de Rocío Jurado
Al final, callejeando, podemos acercarnos hasta el cementerio municipal en el que está el panteón de "la más grande": Rocío Jurado.
Ver y descargar el track de la ruta aquí>>>

5. Paseo por la playa del Carmen en  Barbate:
Para disfrutar de esta magnífica playa, recomendamos, a primera hora de la mañana en la que apenas hay gente y las condiciones de luz y la bondad del sol son insuperables, este paseo de unos 4 kms en total y que transcurre por toda la Playa del Carmen yendo consecutivamente  del espigón del Puerto hasta el espigón en el que desemboca el rio Barbate. Unos instantes de plena conexión con el ambiente marino que viene muy bien para relajar el espíritu a la vez que hacemos nuestra actividad física favorita: andar.

Espigón del puerto de Barbate
Sentir la arena y el agua del atlántico en nuestros pies a la vez que disfrutar de olores hermosas panorámicas marinas, sin lugar a duda, serán nuestra mayor recompensa.
Fotos de Barbate y alrededores:

Mi Sangrilhá

Mi Sangrilhá
Mi amiga Ayes Tortosa dice que este es su Sangrilhá, yo me sumo a esa idea y me declaro habitante entusiasta de ese mundo.