PASA Y SIÉNTATE EN MI PORCHE.

DESCANSA Y CHARLA UN RATO CONMIGO...

Navegante, entra al porche y deja tu comentario.

Las Nuevas Tecnologías avanzan que es una barbaridad e Internet cada vez se hace más presente en nuestras vidas, para lo bueno y para lo malo.
Los blogs han irrumpido en todo el mundo internáutico y el porche como no podía ser menos se pone en primera línea y no quiere quedarse atrás.
Este blog permite que el porche sea más participativo, un sitio en el que sea más fácil opinar, dejar un comentario o pegar aquello que simplemente se quiere compartir con los demás, con el único fin de mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo y de sus gentes.
El único límite serán las que imponen las más elementales normas de educación y cortesía, el resto es cosa de todos nosotros.
Entra pues con toda confianza y siéntate un ratito a charlar plácidamente en este tu porche.

Sin raíces no hay ramas, sin árboles no hay bosque.
¡Abajo las raíces, arriba las ramas!
Ubuntu.

Salu2 cordiales y pedal-pedal.
"Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo." EDUARDO GALEANO.

"Con el tiempo todo pasa. He visto, con algo de paciencia, a lo inolvidable volverse olvido, y a lo imprescindible sobrar". GABRIEL GARCIA MARQUEZ

"Cualquier objeto, por insignificante que parezca, tiene una historia que contar. Un mago o maga de las palabras solamente tiene que saber imaginarla y luego, contarla." AYES & LUIS

06 enero, 2026

El camello cojito.


El camello cojito (Gloria Fuertes)

La voz de Gloria:https://solidaridad.net/wp-content/uploads/2014/12/2014-11-26_GloriaFuertes_ElCamelloCojito1.mp3


El camello se pinchó

con un cardo en el camino

y el mecánico Melchor

le dio vino.

Baltasar fue a repostar

más allá del quinto pino

e intranquilo el gran Melchor

consultaba su «Longinos».


—¡No llegamos,

no llegamos

y el Santo Parto ha venido!

—Son las doce y tres minutos

y tres reyes se han perdido.


El camello cojeando

más medio muerto que vivo

va espeluchando su felpa

entre los troncos de olivos.


Acercándose a Gaspar,

Melchor le dijo al oído:

—Vaya mierda de camello

que en Oriente te han vendido.


A la entrada de Belén

al camello le dio hipo.

¡Ay, qué tristeza tan grande

en su belfo y en su tipo!


Se iba cayendo la mirra

a lo largo del camino;

Baltasar lleva los cofres,

Melchor empujaba al bicho.


Y a las tantas ya del alba

—ya cantaban pajarillos—

los tres reyes se quedaron

boquiabiertos e indecisos,

oyendo hablar como a un Hombre

a un Niño recién nacido.


—No quiero oro ni incienso

ni esos tesoros tan fríos,

quiero al camello, le quiero.

Le quiero —repitió el Niño.


A pie vuelven los tres reyes

cabizbajos y afligidos.


Mientras el camello echado

le hace cosquillas al Niño.

No hay comentarios:


Mi blog se nutre de tus comentarios que siempre son de agradecer.
Si te animas, puedes hacerlo en "Publicar un Comentario".
Gracias.