Como bien dice mi colega Chelui, y es que me lo ponen a huevo.
Una de las situaciones más habituales con las que me vengo encontrando en estos últimos tiempos es que amigos o conocidos me paren para preguntarme y charlar acerca de como va "mi vida de jubilado", que "si me acuerdo de la Escuela" y cosas semejantes.
Yo siempre contesto algo parecido a este juego de palabras: "me va estupendamente, ya que hago lo que siempre me ha gustado hacer pero ahora lo hago cuando me da la gana" y que de la Escuela claro que me tengo que acordar, ha sido mi vida y seguirá siéndolo siempre, por eso cuando me da la morriña me voy a la Pista a la hora del recreo, charlo con los niños y cambio impresiones con mis compañeros que no dejan de repetirme eso de "que buena vida llevo".
Pero quiero referirme ahora a una conversación de esas que me surgen por la calle, a bote pronto y que no quiero dejar pasar, ya que es de las que hacen pensar o reflexionar sobre como va la Educación en la actualidad.
Me decía un papá algo enfadado que venía irritado del cole porque había llevado a su niño por primera vez al comedor escolar para que "lo enseñaran a comer", ya que en la casa no comía de nada y no había forma de barajarlo, pero que las monitoras del comedor le decían que lo habían intentado de todas formas, pero que el niño hacía lo que quería, que no obedecía las instrucciones y lo que era peor, que no había forma de hacerle comer y que en definitiva, hacia lo que le daba la gana.
Él no comprendía que eso fuera así, me decía, ya que si las monitoras del comedor no sabían enseñar a comer, pues para qué estaban allí, ya que esa era su tarea.
Yo asistí estupefacto a sus quejas, pensando en lo de siempre; ¿qué es lo primero el huevo o la gallina?, ¿de quién es la responsabilidad de los hijos-niños de los Padres o de la Escuela?
Siempre he creído y cada vez más, que la tarea debe ser compartida y que los Padres, la Familia debe Educar ante todo, mientras que la Escuela tiene como función primordial la de Enseñar y después, también, la de Educar.
Familia y Escuela deben ir juntas, navegar en la misma dirección y tirar juntos del carro en el que viaja el Niño, ya que si no es así, estamos perdidos, acabaremos desorientados. Aunar esfuerzos siempre es más rentable que tirarse reproches, ya que de esos reproches siempre sale perdiendo el más indefenso, quien más lo necesita.
Esto que pueden parecer solo palabras, desde mi humilde opinión, es la clave del éxito educativo que hará posible que nuestros hijos se eduquen como personas responsables de ellos mismos y del mundo en el que viven. Ciudadanos libres que no se dejen manipular, críticos con lo que acontece y dispuestos a intervenir en su entorno con las acciones necesarias de modo que ayuden a mejorarlo o más aún, contribuir a salvarlo.
¿A que este mundo está necesitado de personas así?
Animo entonces a aunar esfuerzos para que así sea.