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23 marzo, 2015

El Peregrino de Santiago

Reflexiones y anotaciones en torno a un libro que se me antoja muy especial: "El Peregrino de Compostela (Diario de un Mago) de PAULO COELHO.


Me dispongo a la lectura de este libro con un interés muy especial. Pocas veces me ha pasado, pero en esta ocasión la sensación está como acrecentada y sin lugar a dudas debida a mi, cada vez más cerca, aventura de hacer un nuevo camino. Un camino que seguro no será un camino más de los ya realizados, sino que siento que va a ser el Camino y no sé explicar por qué. Simplemente es cosa de los sentires, de los adentros.

Hay muchos ingredientes que hacen posible esta opinión, entre ellos:
  • El sentimiento (vuelvo con las sensaciones) de que en una nueva etapa de mi vida (jubilado) la posibilidad de hacer un camino reposado, intenso y completo en distancia, a mi medida (solitario) y de principio a fin, tiene que marcar profundamente, ya que los otros caminos marcaron este que se presenta con estas característica singulares, se vaticina como muy especial y seguro que no va a ser menos, sino todo lo contrario.
  • El conocimiento de los otros caminos realizados y lo que en ellos viví, me crean un estado de ansiedad tal que me animan a la vuelta y a la entrega total, sin recortes de ninguna clase, en el convencimiento de que  el Camino me dará algo, que no se qué será pero que en sobremanera necesito, en resumen "El Camino me está llamando", "La llamada del Camino".
  • La machacona idea expresada en esa frase acuñada por mi de: "Seguir huellas ancestrales, abruma y pacifica a un tiempo." Sentimientos encontrados en lo más profundo, ya que eso de pensar que uno se mueve por sendas trilladas por millones de pasos crea un vacío en el estómago semejante al vértigo sobre el acantilado, pero que luego relaja al pensar de tantas y tantas criaturas que han llegado al final, a la meta. ¿Por qué no iba a ser capaz de conseguirlo poniendo ilusión, esfuerzo, tesón constancia...?
  • Y por último, otro convencimiento, otra idea clara, nacida de caminos anteriores: "Lo importante de hacer el Camino no es llegar al destino, Santiago, que también lo es; sino el disfrute al segundo, el goce intenso de cada paso, de cada momento en el Camino".
En fin, me sumerjo en la lectura del anteriormente mencionado libro, pensando en que lo mismo que hace falta entrenar físicamente el cuerpo, músculos y articulaciones, también es necesario hacer una puesta a punto del alma, a modo de ejercicios espirituales previos que ayuden a superar con éxito las dificultades de todo tipo que seguro acecharán a lo largo del recorrido. 
Camino del Norte: Puerto de Mondoñedo
Y a eso me dispongo, a atesorar ayudas espirituales, guardando en este blog, cajón virtual, aquello que considere destacable, en mi ansia de que no caiga en el olvido, que no pase al saco de los recuerdos vanos o ideas guardadas en el pozo del tiempo, de modo que puedan ser rescatadas y tenidas a mano cuando sea preciso o necesario.

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